La iglesia de mi pueblo en el ojo de mi novia

La iglesia de mi pueblo en el ojo de mi novia
Me encanta recordar de dónde vengo y en dónde estoy para jamás olvidar hacia dónde voy.

viernes, 16 de julio de 2010

¿Qué extraña de Florencia un florenciano?

Hoy: "Los secos de doña Virgilia"
-Buenos días, doña Virgilia, me da un seco, por favor.
-¿De 2.500 o de 3.000?
-De 2.500, por favor. Con harto caldo, si es tan amable.
-Entonces lo que usted quiere es un seco mojado, ¿no?
-Sí, señora, ¡bien mojadito!

Mi pregunta es: ¿a quién no se le agua la boca cuando se habla de esos famosísimos secos de doña Virgilia? Es que por su trayectoria, se han vuelto un plato típico de Florencia y ya hacen parte de nuestra cultura gastronómica: ese arrocito, esa carne macheteada, esa yuquita, ese huevito tierno, ese caldito de sabor inconfundible y ese cafecito cargado que dan de sobremesa. Son una combinación única de sabores tradicionales. Y qué decir de esas deliciosas empanadas, tan únicas como los secos, para lo cual dedicaré la siguiente entrega de este informe especial de añoranzas.

Me imagino que muchos de los retornantes esperan venir y poder degustar un sequito virgiliano de a 2.500 o de a 3.000 y hasta de más, sólo por recordar ese sabor que se añora, que jamás se olvida y que nos hace sentir cada vez más florencianos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario